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Mitos sobre la empresa familiar peruana

Por Jorge Peralta
Julio, 2019.

Al estudiar a la empresa familiar nos encontrarnos con diferentes fuentes de información sobre los problemas que experimentan este tipo de compañías a nivel global. Su elevada tasa de mortandad, la baja rentabilidad y su poca capacidad para la continuidad son los temas más divulgados. Sin embargo, no todo lo que se repite a través de diferentes medios es exacto.

En nuestro país tampoco somos ajenos a esta situación. Con frecuencia nos encontramos con información que es repetida a través de diversos canales de comunicación sin que se cuente con una base sólida que las fundamente. Uno de los más conocidos se refiere a la tasa de mortandad de la empresa familiar en el Perú.

El mito de la tasa de mortandad 
Muchas veces se repite que “En el Perú sólo el 30% de las empresas familiares pasan a segunda generación y apenas el 5% a la tercera”. Esta afirmación no es exacta. En la actualidad, no existe ninguna investigación académica o científica sobre la tasa de mortandad de las empresas familiares en el Perú que sustente esta afirmación. Sólo se conocen algunos estudios realizados a nivel de académico que abordan otro tipo de problemáticas de este tipo de empresas.

El hecho de redundar estas estadísticas, sobre la tasa de mortandad, se origina de repetir los resultados de un libro publicado por el profesor John Ward en 1997 titulado Keeping the Family Business Healthy: How to Plan for Continuing Growth, Profitability and Family Leadership; que aborda un estudio aplicado a un grupo de empresas familiares estadounidenses. Considerar estos datos como aplicables a la realidad de la empresa familiar peruana supone que por el hecho de ser empresa familiar también deba correr el mismo destino que sus pares estadounidenses. Refrendar este tipo de estadísticas solo contribuye a difundir información inexacta, que al ser mal interpretada puede perjudicar a la empresa familiar nacional al ser considerada poco competitiva.

Lo que sí es real, es que en nuestro país no se promueve la inversión de recursos en actividades de investigación sobre temas vinculados a la empresa familiar. Dificultándose así conocer más sobre su realidad y potencialidad. De tal manera, que se pueda proponer soluciones eficaces que promuevan y ayuden a su sostenibilidad a largo plazo como fuente generadora de riqueza. 
 

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